Pages Menu

Síguenos en:

Twitter Facebook RSS YouTube

Categories Menu

Posted by on Sep 28, 2017 in Conservarse sano | 0 comments

Duelo y recuperación después del daño

Duelo y recuperación después del daño

El duelo es la reacción normal ante la pérdida inesperada de un ser querido; el pesar por la pérdida de un entorno o de una propiedad que daba seguridad, cobijo, u orientación, comparte con el duelo muchas características emocionales y físicas.

En este artículo vamos a repasar la reacción normal ante la pérdida inesperada de una persona, compañía, pertenencia, o entorno de especial significado.

Las respuestas emocionales ante una pérdida grande e inesperada (tristeza, dolor, ira, desesperanza o hiperactividad), así como el proceso de adaptación a la nueva situación, varían bastante de una persona a otra, y dependen de muchos factores, entre ellos historia de vida, formación, creencias y apego con la persona, animal u objeto perdido.

Pérdida y pesar

Síntomas

La siguiente es una lista de posibles reacciones ante una gran pérdida:

  1. Tristeza
  2. Añoranza
  3. Desánimo
  4. Culpa
  5. Turbación
  6. Temor
  7. Achicamiento
  8. Ira

Intensidad

La intensidad de la reacción puede ser grande o pequeña, y puede variar de un momento a otro o de un día a otro. La reacción puede ser predominantemente emotiva o más bien física; puede expresarse con mucha o con muy poca actividad; puede ser que se busque la compañía de otras personas, en especial las que estén pasando o hayan pasado por una experiencia parecida, o bien que se prefiera la soledad con sus propios sentimientos o pensamientos. Puede ser que pensemos que el suceso era inevitable, que es inexplicable, que lo merecíamos o que ha sido injusto y cruel, que sintamos que en cierta forma lo provocamos o que no hicimos lo suficiente para evitarlo, que queramos remediar la situación o pensemos que no podemos hacer nada, que nos sobrepongamos a la pena o que nos dejemos dominar por ella, que dejemos ver lo que sentimos o que lo ocultemos y disimulemos.

Ninguna de las posibles reacciones puede calificarse de mejor o de peor. El tiempo de recuperación también varía de una persona a otra.

Importancia de la ayuda especializada

Haber vivido de cerca pérdidas y daño en la propia persona, seres queridos y propiedades, o haber sido testigo presencial de lo sucedido puede afectar en grado variable a la persona, como ya señalamos. Los síntomas pueden ser más o menos aparentes. Todo depende de la estructura mental de cada quien.

Siempre es bueno recibir opinión y ayuda profesional en psicología. Es posible obtenerla, de alta calidad y sin costo o a bajo costo en escuelas de psicología particulares o de las universidades públicas y privadas. Hay que preguntar en qué lugares de la localidad se está ofreciendo esta ayuda.

Cada caso se estudia personalmente para saber cuál es el tipo de ayuda que más conviene. La terapia puede ser breve, en sesiones individuales, familiares o de grupos más o menos grande, impartida por uno o varios especialistas. Los especialistas son quienes pueden indicar si es necesario el empleo de medicamentos o si basta con psicoterapia, así como cuál es el modo y duración del tratamiento más recomendable. Los padres y familiares cercanos deben informarse qué hacer respecto a los menores de edad.

Preguntar no cuesta nada, y el consejo siempre es benéfico, no hay que tomar solos la decisión. Tampoco pensar que se trata de una enfermedad. El diagnóstico y consejo especializados y la terapia breve, bien realizada, son útiles y hasta necesarios para una reacción normal de cualquier intensidad o características.

Recuperación

Un tiempo o lugar de oscuridad

Cuando algo termina (una muerte, un trauma, el final de una relación o una pérdida grande) se siente como entrar en un tiempo o un lugar de oscuridad. No es raro que nos preguntemos cuándo o cómo vamos a ver nuevamente la luz.

De la luz a la oscuridad y de vuelta a la luz

Al igual que es difícil adaptarse a la oscuridad, se siente extraño cuando la tiniebla llega a su fin; más difícil y extraño cuanto más grande o prolongada haya sido.

Es un proceso, y como tal tiene sus etapas, que podemos describir con tres palabras con erre reencuentro, repaso y reposo.

Reencuentro

Volver a la luz significa reunirnos con nuestros medios de apoyo. No hay que temerle, es volver al lugar y las personas de antes; tal vez han cambiado, como también nosotros, pero no nos conviene seguir alejados, no es bueno seguir solos; tenemos que esforzarnos para encontrar todo lo bueno que creímos haber perdido para siempre. Volver a ver, volver a tocar, volver a hablar, volver a amar.

Repaso

Es bueno recordar lo que una vez tuvimos cerca; lo que nos dio cobijo, confianza, seguridad, alegría de vivir, y también pensar en la oscuridad por la que pasamos, para apreciar la luz a la que regresamos.

No es fácil: recordar el bien que dejamos atrás nos entristece; repasar el mal que sobrevino nos aterra, pero reconocer que estamos vivos y nuevamente acompañados, es alentador.

Conviene hacernos las siguientes preguntas:

 

  • ¿En dónde estuve?
  • ¿Qué hice entonces?
  • ¿Quién me acompañó?
  • ¿Quién me ayudó?
  • ¿Qué tengo que hacer ahora?
  • ¿Qué quiero hacer ahora?
  • ¿En dónde estoy ahora?
  • ¿Con quién estoy ahora?

 

Reposo

Después de una ardua jornada, lo que más deseamos es descansar. No descansar por siempre, sino para recuperar las fuerzas, para dejar que las heridas cicatricen, que los huesos suelden.

También es importante darnos otra oportunidad, perdonar, perdonarnos y pedir perdón, ternura, amor y amparo.

Ha sido la noche de un día difícil, y he trabajado como un perro; ha sido la noche de un día difícil, y debería estar durmiendo como un tronco. Pero cuando estoy en casa, encuentro que lo que tú haces va a hacer que me sienta bien.

Me apasiona el tema de vivir sano toda la vida y mi deseo es ayudarte. Estoy convencido de que una vejez sana se prepara y se logra con acciones que inician desde que somos jóvenes, y a través de la convivencia sana entre personas de todas las edades.
En mi libro “Gente Mayor” he reunido lo más interesante de mi experiencia en esta importante etapa de la vida. El libro y este sitio de Internet son recursos valiosos para todos quienes amamos a la gente mayor y queremos vivir una vida sana y feliz.

Post a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *