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Posted by on Jul 11, 2016 in Conservarse sano, Convivencia entre generaciones, Cuidados adulto mayor, Vivienda: Consejos / Soluciones | 2 comments

¿Mamá o papá en mi jardín?

¿Mamá o papá en mi jardín?

Cuando parece que mamá o papá ya no pueden vivir solos

Puede llegar el día en que pensemos que no es bueno que mamá o papá vivan solos.

Recordemos que los cuidados al adulto mayor son femeninos en su gran mayoría, pero tal vez no haya una hija o nuera que pueda vivir con papá o mamá, o ir a ayudarle en las actividades cotidianas. Tampoco es probable que lo haga una amistad o miembro de la familia. Sin contar con que el adulto que ayuda voluntariamente, aún sin estar consciente de ello, pierde mucha de su propia libertad o privacidad, o puede ser que se olvide de sus propias relaciones sociales, esparcimiento y descanso, y no es fácil que pida u obtenga ayuda. En esas condiciones, es probable que el cuidador voluntario desarrolle agotamiento del cuidador, que en inglés lleva el nombre, muy descriptivo, de caregiver’s burnout (que quiere decir algo así como cuidador consumido).

El amor comprometido: involucrarse e involucrar a otros

En el libro Gente Mayor, que publiqué recientemente, condenso experiencia, conocimiento y vivencias que he reunido a lo largo de muchos años, pero sobre todo de los últimos seis, en los cuales me he dedicado de lleno a la atención de personas ancianas. portada estrellaLuego de los primeros capítulos, que tienen el propósito de despertar interés, la cuarta sección del capítulo cuatro, que lleva el título de Ocho estaciones o temporadas de la senectud explica, siguiendo al doctor Dennis McCullough, cómo esa etapa de la vida pasa por ocho estaciones o temporadas, las cuales, más que etapas o tiempos, describen circunstancias que no ocurren a cierta edad ni tienen una determinada duración, pero sí una secuencia entre ellas.

Mi interpretación de la segunda estación (que he nombrado Involucrar), dice, entre otras cosas, lo siguiente:

Somos los cónyuges, hermanos, hijos, familiares, amigos y miembros de la comunidad , incluidas, por supuesto, otras personas ancianas, quienes hemos de involucrarnos en el apoyo personal mutuo, que bien orientado y sustentado, es capaz de compensar las pérdidas ya presentes y evitar nuevas.

Y un poco más adelante:

Lo que importa es:

  • Descubrir cuáles son las actividades cotidianas que somos capaces de llevar a cabo y las que ya no podemos realizar fácilmente.
  • Distinguir tres clases principales de actividades de la vida diaria:
    1. participar como miembro activo de la comunidad (actividades avanzadas de la vida diaria o AAVD)
    2. vivir solo en un departamento (actividades intermedias de la vida diaria o AIVD)
    3. desempeñarse sin ayuda en la recámara, el baño, la sala y el comedor, con la presencia atenta de familiares o cuidadores (actividades básicas de la vida diaria o ABVD)

Esas competencias suelen perderse, en parte o en su totalidad, en esta estación de la senectud. Por eso, en ese tiempo se toma, por primera vez, la decisión de obtener apoyo y cuidados en casa o en instalaciones especializadas en cuidados a largo plazo.

Y concluye diciendo:

El propósito de involucrar no es solamente descubrir el deterioro cuando apenas comienza. Es, más que nada, crear un tejido, compartir una cultura, imponer una forma de ser, de ver la vida y de vivir sus estaciones finales.

La cabaña en el jardín

A los 90 años de edad, don Luis vivía solo en su casa e iba todos los días a la oficina. Había sido contador público por más de 60 años. Ahora su hijo dirigía el despacho, pero él sentía satisfacción en hacer acto de presencia, ocuparse de algunas labores y dar algún consejo.

26595380 - arm chair in natural lightUn día, los riñones y el corazón de don Luis comenzaron a fallar seriamente. Ya no le fué posible seguir yendo a trabajar. Su hijo pensó, correctamente, que tampoco era conveniente que don Luis siguiera viviendo en la que fue su casa por muchos años. Hablaron, y aunque con cierta dificultad, llegaron a la decisión de construir una cabaña en el jardín de la casa del hijo. Don Luis estaría mucho más cerca de sus familiares y recibiría ayuda de una cuidadora, pero tanto él como la familia de su hijo conservarían un buen grado de privacidad.

Para construir ese tipo de hogar, digamos supletorio, existen soluciones constructivas prácticas adaptables a diversos presupuestos y circunstancias. Con la facilidad que tiene el inglés de Estados Unidos para crear neologismos decriptivos y simpáticos, un post reciente del sitio web DailyCaring da el nombre de granny pod (cápsula −cáscara, concha, refugio− de la abuela) a ese pequeño habitáculo en el jardín de algúno de los hijos adultos.

¡Qué dieramos muchos de nosotros por tener un refugio así en nuestros últimos años!

Me apasiona el tema de vivir sano toda la vida y mi deseo es ayudarte. Estoy convencido de que una vejez sana se prepara y se logra con acciones que inician desde que somos jóvenes, y a través de la convivencia sana entre personas de todas las edades.
En mi libro “Gente Mayor” he reunido lo más interesante de mi experiencia en esta importante etapa de la vida. El libro y este sitio de Internet son recursos valiosos para todos quienes amamos a la gente mayor y queremos vivir una vida sana y feliz.

2 Comments

    • Thanks very much for your comment. We shall make a point to post more like it. Following you at disqus. Sorry for the delay in answering to your kind comment.

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