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Posted by on Ago 1, 2016 in Políticas sociales | 0 comments

Servicio nacional de salud. Sueño o realidad.

Servicio nacional de salud. Sueño o realidad.

No se puede hablar de servicio nacional de salud mientras el paciente tenga que repetir su historia una y otra vez al transitar de un servicio a otro, de una clínica a otra, de un hospital a otro o de un médico a otro.

Es más, al mejorar los niveles de educación y las tecnologías de la información y la comunicación, es necesario, y también más factible, que la gente participe en la atención de su propia salud y que los servicios compartan la información sobre la condición y necesidades de cada persona, y actúen de modo coordinado.

En el libro “Gente Mayor”, que recientemente publiqué y que está a la venta, relato algunas experiencias que viví en los servicios de salud institucionales de México, que indican que estamos lejos del concepto de servicio nacional de salud y de los muy relacionados de cuidados integrados y plan de atención.

Este artículo, dada la importancia del tema, merece ser más largo que lo que acostumbramos en nuestro bolg.

Me explico:

Características de un buen sistema de atención médica

Con base en esas experiencias personales, hermano Diego y yo elaboramos una lista de diez características esenciales de un buen sistema de atención médica. En nuestra opinión, tal sistema deberá ser:

  1. Universal.
    Para todos, sin importar condición social, cultural o laboral, género o edad.
  2. Accesible.
    Cercano. Fácil llegar a él. Que llegue a donde se requiera.
  3. Asequible.
    Fácil de obtener y comprender. Gratuito para quien esté asegurado o carezca de recursos.
  4. Subsidiario.
    Opere en función de las necesidades y capacidades de cada persona, y de la familia o grupo al que pertenece.
  5. Integrado.
    Los proveedores y procedimientos estén coordinados y compartan toda la información.
  6. Incluyente y plural.
    Incorpore distintas concepciones de la enfermedad y su tratamiento.
  7. Participativo.
    Involucre paciente, familia y comunidad en el tratamiento y las decisiones.
  8. Proporcional.
    Oportuno, gradual, mesurado. Ni excesivo ni insuficiente.
  9. De calidad.
    Eficaz, eficiente, digno, científico, equitativo, centrado en el bienestar y la tranquilidad del paciente.
  10. Con rendición de cuentas.
    Documentado, comprensible, conforme a normas internacionales, auditable.

No sólo servicio médico… también atención centrada en la persona

Todos merecemos cuidados de alta calidad, sin importar persona, lugar o complejidad del problema. Cada día es mayor la probabilidad de que la gente viva hasta edad avanzada. Esto se debe principalmente a las mejores condiciones sanitarias y mejor educación. Pero estas mismas condiciones también producen aumento en la demanda de servicios, pacientes con necesidades más complejas, y mayor exigencia respecto al trato, la calidad de las instalaciones y los resultados.

La salud de cada persona depende de causas que la afectan directamente, y de otras que obran sobre su entorno, desde el más cercano y familiar, hasta el de su región y todo el país. Salud no es solamente atención médica general y especializada. También es educación, información, planes y acción coordinada a todos los niveles y en todo momento.

Cada persona, familia y comunidad que utiliza los bienes y servicios de los que depende su bienestar físico, mental y social, tiene que conocer esos factores y proporcionar la información necesaria para que ser de veras el centro de atención y la razón de ser del sistema de salud. Las tecnologías de la información y la comunicación hacen posible que los componentes del sistema estén a la vez integrados entre sí y enfocados en las personas, a un costo menor.

Pero ese resultado no va a llegar sin esfuerzo y sin voluntad política de todos. Necesitamos cerrar la brecha entre lo que deseamos nosotros y declaran los políticos, y lo que en realidad sucede. Es mucho lo que hay que hacer para integrar las diversas instituciones de salud y la multitud y redundancia de centros de atención.

Servicio de calidad para todos, no sólo algunos sectores

Hace poco leí lo que escribía un ciudadano estadounidense gratamente sorprendido por la forma en que su esposa fue atendida en un consultorio dermatológico en Quintana Roo. Lo consideraba superior al que había encontrado en Estados Unidos y que pensaba sería igual en todo el mundo: Por un costo comparable, en vez de que una enfermera hiciera una serie de procedimientos rutinarios y pasara los resultados al médico, el cual veía al paciente solamente tan sólo al final de una visita que en total duraba unos cuantos minutos, el médico mexicano interrogó a la paciente, hizo los estudios y explicó el tratamiento, tomando para ello un tiempo suficiente. Es por eso que el llamado turismo médico tiene cada vez mayor éxito en nuestro país, y también en otros países emergentes.

Por desgracia, lo que vivió esa persona no es lo que vive la mayor parte de los mexicanos que requieren atención médica y servicios sociales.

Uniformidad y comunicación entre diferentes proveedores

No es necesariamente malo que haya varias instituciones de atención de la salud o varios proveedores de servicios, pero la multiplicidad sólo es buena cuando significa mayor eficiencia y cercanía, no sitios reservados para algunos y cercados para los demás, no incomunicación y falta de continuidad. Se nos dice que hay planes actualmente en marcha que tienen la intención de resolver el problema. Sin embargo, parecen estar siendo rebasados por el ritmo en que aumenta el número de personas que requiren los servicios de salud complejos y servicios sociales igualmente difíciles.

Varios países nos llevan ventaja, y son muchos los que están trabajando muy activamente en mejorar sus servicios médicos y en integrarlos con los servicios sociales. Véase, por ejemplo, lo que escribe David Bahan el 14 de julio de 2016 en la social-care network del diario inglés The Guardian.

Se ha avanzado en cobertura. Falta coordinación, continuidad y equidad

México ha avanzado en cobertura y hay centros médicos excelentes, hospitales de primera en la medicina privada y en la institucional y pública, pero vamos retrasados en integración, equidad y uniformidad.

La integración implica colaboración y coordinacion entre proveedores de atención médica y de servicios sociales.

Sector salud en México

Las instituciones con mayor cobertura en materia de atención médica en México son:

  • Seguro Popular
  • Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
  • Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE)

De ellas, el Seguro Popular se enfoca sobre todo en “proteger a toda la población que no cuente ya con un seguro social de gastos médicos, buscando de este modo que todos los integrantes de las familias afiliadas al seguro popular tengan acceso a los servicios de salud, médicos, hospitalarios, farmacéuticos y quirúrgicos.” (http://www.seguropopular.org)

El IMSS y el ISSSTE incluyen además prestaciones que tienen el propósito de mejorar la economía, preparación técnica y cultural y el bienestar del trabajador y su familia. Entre ellas están, por ejemplo, seguros y pensiones, créditos, apoyos para la adquisisción de vivienda y de productos básicos o de consumo, servicios de atención para el bienestar y desarrollo de los niños, servicios culturales, recreativos, deportivos y funerarios.

El ISSSTE en los trabajadores del gobierno federal. Hay instituciones análogas al ISSSTE para los trabajadores de gobiernos estatales. El IMSS se enfoca de forma casi exclusiva en los trabajadores de las empresas privadas. El Seguro Popular atiende al resto de la población.

En resumen:

  • Varias las instituciones que tienen a su cargo los servicios médicos y sociales para la población mexicana.
  • Aunque el estado mexicano tiene intención de reformar el sector salud, ha habido dificultades para la coordinar y homologar a los prestadores de servicios, y no se da suficiente importancia a la idea de integrar los servicios sociales y los de atención médica.

Omisión del tema de la asistencia social en los planes para el sector salud

Una institución internacional de tanto prestigio como PwC, encuentra que el Programa Sectorial de Salud 2013 – 2018, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 12 de diciembre de 2013, define los objetivos, estrategias y líneas de acción en este ámbito estableciendo seis objetivos en correspondencia con metas y objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018:

  1. Incrementar acciones de protección, promoción de la salud y prevención de enfermedades
  2. Asegurar el acceso efectivo a servicios de salud de calidad
  3. Reducir los riesgos que afectan la salud de la población en cualquier actividad de su vida
  4. Cerrar las brechas existentes en salud entre diferentes grupos sociales y regiones del país
  5. Asegurar la generación y el uso efectivo de los recursos en salud
  6. Avanzar en la construcción de un Sistema Nacional de Salud Universal bajo la rectoría de la Secretaría de Salud

Debido a que el estado mexicano omite el tema de los servicios sociales, el documento titulado “Perspectivas del sector salud en México para el 2015” que publicó PwC tampoco lo menciona.

Plan de atención y cuidados para cada persona

Además de omitir la asistencia social, otra gran ausente en los planes para reformar el sistema nacional de salud, es la posibilidad de producir un plan individual de atención explícito y compartido entre los distintos prestadores de servicios sociales y de salud. Un plan de atención para cada persona, nace naturalmente de la integración salud-asistencia, y del concepto de atención centrada en la persona, modelo, este último, que se ha venido extendiendo en el mundo, sobre todo en el campo gerontológico.

Puntos hacia la integración

Roy Perry opina en un artículo que publicó en la red de cuidados sociales (Social Care Network) del diario londinense The Guardian, el 4 de julio de 2016, que el reto consiste en juntar todos los niveles de gobierno con el Servicio Nacional de Salud. Estas organizaciones tienen estructuras, estructuras y diseño financiero esencialmente diferentes, lo cual crea barreras importantes para el trabajo conjunto en un esquema continuo y exitoso. Las partes necesitan romper barreras y cotos para enfocarse en sus fortalezas y producir mejores resultados para las personas.”

Concluyo con una lista que contiene puntos, señalados por los concejos municipales del este de Inglaterra, y por el propio Roy Perry, que pueden ayudar avanzar hacia la integración:

  • Una definición única de la integración, que ponga particular inportancia en las necesidades y preferencias del individuo y permita establecer metas claramente medibles y contables.
  • Programas de gobierno, incentivos y directrices de los diferentes departamentos, para asegurar que todas las organizaciones se dirijan hacia metas establecidas a nivel nacional.
  • Cogobierno que rompa las barreras entre los diversos proveedores de servicios.
  • Sacar el servicio médico y el trabajo social de los hospitales.
  • Servicios basados en cada lugar, que unan, por ejemplo, salud comunitaria y salud pública.
  • Enfocar al personal en dar un buen servicio
  • Resolver las diferencias entre las distintas organizaciones.
  • Seguridad para invertir en vivienda para adultos mayores y personas con discapacidad.
  • Compartir y comparar información entre las organizaciones
  • Medir los ahorros debidos a los programas de prevención.
  • Cooperación entre instituciones, que se desarrolle de forma sustentable y auditable.
  • Equilibrio entre dirección y desempeño: comprender que se requiere de buenas prácticas y que la dirección es importante para marcar rutas en la solución de los problemas y para rendición de cuentas.
  • Que el gobierno comprenda que el ahorro y la racionalización tienen límites y que los presupuestos actuales son insuficientes para afrontar el incremento en la demanda.
  • Las autoridades locales son las más idóneas para organizar el cuidado de las personas por el conocimiento que tienen de las condiciones particulares de su comunidad y por la mayor facilidad para la rendición de cuentas.
  • Un sistema de cuotas racional y justo.

Me apasiona el tema de vivir sano toda la vida y mi deseo es ayudarte. Estoy convencido de que una vejez sana se prepara y se logra con acciones que inician desde que somos jóvenes, y a través de la convivencia sana entre personas de todas las edades.
En mi libro “Gente Mayor” he reunido lo más interesante de mi experiencia en esta importante etapa de la vida. El libro y este sitio de Internet son recursos valiosos para todos quienes amamos a la gente mayor y queremos vivir una vida sana y feliz.

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