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Posted by on Mar 10, 2017 in Previsión para la vejez | 0 comments

Para cuando seas mayor y para tu legado

Para cuando seas mayor y para tu legado

Riesgo de que el ingreso no alcance

El riesgo de que el ingreso no alcance para cubrir nuestros gastos no sólo es real, sino muy probable en la situación económica de la mayor parte de las personas. Mucho más cuando llega el momento en que dejamos de percibir un sueldo y aunque hallamos previsto ese caso ahorrando en una AFORE, o contemos con rentas o inversiones.

Ingreso de los hogares mexicanos

Las diferencias en la información que proviene de diferente tipo de encuestas y cuentas nacionales hacen necesario aplicar técnicas de verificación cada vez más rigurosas. Debido a eso, es difícil comparar los datos obtenidos en distintos estudios. La información más reciente que he conseguido sobre los ingresos de los hogares de México, proviene del Módulo de Condiciones Socio-económicas (MCS 2015). La gráfica siguiente se basa en esos datos.

La desigualdad en los ingresos de los hogares es enorme: el 10 por ciento de la población percibe más del 35 por ciento del ingreso; el 50% de menor ingreso percibe tan sólo el 20 por ciento; más de 33 mil hogares recibieron en conjunto menos del 2 por ciento (poco más de 9 mil pesos al mes cada uno, según el MCS 2015); los hogares en la barra 10 perciben 20 veces más que los de la 1 y casi 6 veces más que la mediana (línea color de rosa).

Composición de los hogares y del ingreso familiar

La población de México era algo más de 119.5 millones de personas, según la encuesta intercensal 2015. Podemos ver su distribución según género y edad en la siguiente gráfica. En la punta, he señalado el segmento de 65 años o más.

En cada hogar viven aproximadamente cuatro personas, de las cuales es probable que más de la mitad no genere ingresos, por tratarse de niños y de adultos mayores.

Una parte pequeña de los adultos mayores gana algún dinero, tiene ahorros o recibe una pensión; en la mayoría de los casos sus ingresos sirven, si acaso, para completar el exiguo presupuesto familiar. Las mujeres realizan las labores de la casa y se encargan del cuidado de niños y ancianos, lo cual cada vez con mayor frecuencia combinan con trabajo fuera del hogar.

Se puede esperar que los ingresos serán insuficientes para los gastos esperados o inesperados; salvo muy contadas excepciones, que se limitan a los segmentos socio-económicos altos. Como señalamos en un artículo anterior, los hombres jóvenes se van de casa más pronto cuando la jefa del hogar es mujer.

Planificación patrimonial

Siempre es posible que haya un gasto inesperado:

  1. Alguien de quienes trabajan no puede hacerlo o se queda sin trabajo.
  2. Por cualquier otro motivo los gastos del hogar son más que los ingresos.
  3. Todo se complica si no hay alguna reserva de dinero, sobre todo cuando el ingreso del hogar es bajo.
  4. Las personas de más edad dejan de trabajar, se enferman y gastan más en médicos y medicinas.

¿Y si no tengo un patrimonio?

No pensemos que un patrimonio significa propiedades, inversiones y joyas. Patrimonio, según el derecho, es simplemente el conjunto de bienes, derechos, deudas y obligaciones de una persona a los que puede asignarse un valor económico. ¡Quién iba a pensar que las deudas y obligaciones son parte del patrimonio! (Esto último es el patrimonio pasivo, y más vale que no sea demasiado)

Cuanto antes mejor

A lo largo de la vida adulta debemos crear un patrimonio; cuando menos lo esperemos vamos a hacer uso de él. Es mejor si comenzamos pronto, porque como dice un versículo del Evangelio: …no sabéis ni el día ni la hora…

Asesoría especializada

Tarde o temprano, el patrimonio que hayamos reunido nos va a servir. Es ideal contar con asesoría especializada en planificación patrimonial, existen empresas y personas que ofrecen este servicio, lástima que no estemos acostumbrados recurrir a ellas.

Algunas cosas lógicas y simples pueden ayudar mucho: es obvio que el patrimonio se incrementa siendo metódicos en el gasto, ahorrando con constancia y evitando deudas que no podamos pagar.

Puede ser conveniente o necesario que alguna institución fiduciaria administre el patrimonio o parte de él a través de un fideicomiso del que la persona sea mismo tiempo fideicomitente y beneficiario. La figura jurídica del fideicomiso permite establecer con claridad condiciones que harán que el contrato se ajuste a la conveniencia y necesidades del quien lo establece.

También es preciso hacer un testamento que deje claro quién o quienes recibirán, cuando muramos, el patrimonio que hayamos podido reunir.

En próximos artículos vamos a tratar de todo esto.

Me apasiona el tema de vivir sano toda la vida y mi deseo es ayudarte. Estoy convencido de que una vejez sana se prepara y se logra con acciones que inician desde que somos jóvenes, y a través de la convivencia sana entre personas de todas las edades.
En mi libro “Gente Mayor” he reunido lo más interesante de mi experiencia en esta importante etapa de la vida. El libro y este sitio de Internet son recursos valiosos para todos quienes amamos a la gente mayor y queremos vivir una vida sana y feliz.

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